jueves, 3 de mayo de 2012

Estallido desorbitado

Lo intransigente de los parpados,
Trascienden más en la extensión al vuelo.
Volver, y la espera me convoca a lo eterno,
 la arena en atmósfera tenue,
las palabras se inundan cuando ya no hallo más.
Quién volvería si una sola palabra intentara,
qué si se trisa la frágil memoria.
Que si cada uno espera y en verde ilustro los sentidos
y yo rompo en la última gota el sorbo.
Nada volvería al tiempo, porque del tiempo nacen los recuerdos,
si me pierdo es preciso que no me busquen
porque en las estrofas escucho el silencio.
Que me digan que  no duele el espacio
Y en palpito, lo escucho tan cerca de mí,
que no encuentro mayor esfuerzo en las manos y los pies.
Esperad oigo a la bella dama,
el contraste de los libros me sacan los ojos.
Esperaría  para saber si la palabra no se volviera estancia inútil,
Y si, quizás mis pasos me llevarán a estar perdida en un paseo fugaz.
Y toda esta alegoría no es más que lo que retuerce en el vidrio,
en lo que despelleja las ganas, el insomnio la maldita cuestión.
¡Que aflore el otoño en las esquinas perdidas!
y las miradas a ciegas, si a ciegas del precipicio.
Lo melancólico al sepulcro, hoy despejan intensos los estallidos,
quizás esté, quizás volvimos a partir.



Tangencialmente incorrecto*

miércoles, 29 de febrero de 2012

Conciliación

Qué más... qué me digan: ¿qué más puedo perder?.Todo lo que me mantiene y todo lo que me destroza, si no busco la paz huyo del infierno...Si en cada instante la sien se desprende, descompuesta ya no late, ya no cree, perdida se carcome. Enreda el tiempo desesperando al final, destruye sus pasos he ignora tan solo su simplicidad; su historia, esa de la cual se remuerde los labios, de la cual se culpa al perder... Si acaba esperándole, inventándose, recordándolo... como si no existiera entre el camino, vagando y matando cada recóndito de lo que es, es casi lamentable. Y es ahí donde la encuentran, casi como un fantasma quizás con la esperanza puesta en un infortunio del destino, fragelandose entre canciones que ni siquiera escucha, canciones de otras manos, sueños de otros seres, caprichos solo por una mirada, ni siquiera por un existente... Jamás para ella, jamás de ella....Y será que cuando ya no la recuerden, se deje en paz?... Será que lo que ordene a su favor ya no dependerá de como suene el día, de como suene la noche... Vuelvan, vuelvan, el llanto le proviene del alma. Y qué puede encontrar si ya renegó y no sostiene más en sus manos que un viejo papel.


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