martes, 27 de julio de 2010

(8)


Para qué pretender seguir aferrada
al color de Tu voz...
Si me hundo en mi propia soledad.

Para qué pretender buscarte,
si jamás estuviste aquí.

Y qué hago yo aquí
(fue el color de tu voz)
Y qué hay después del Sol
(era tu voz)
Era dulce el delirio eterno
(jamás es jamás)
Hoy se acabó

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