
Para qué pretender seguir aferrada
al color de Tu voz...
Si me hundo en mi propia soledad.
Para qué pretender buscarte,
si jamás estuviste aquí.
Y qué hago yo aquí
(fue el color de tu voz)
Y qué hay después del Sol
(era tu voz)
Era dulce el delirio eterno
(jamás es jamás)
Hoy se acabó
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