Tan joven y tan vieja ... una frase para comenzar...
Me da temor pensar que la soledad se desprenderá de mi
me da miedo sentir que la rutina me absorbe y sin más
no sé que haré mañana...
Es impredecible lo que se vuelca después de lo que el viento trae
Inquietante el sentimiento ofuscaste al correr,
Inerte mis huellas que se desvanecen al amanecer...
Ayer!... quizás hoy sea más difícil...
pájaros a la luz del sol ... y yo que me pierdo en el sol
una cama congelada y vuelvo a recordar
Hojas a la par de un pensamiento
otras más en el cenicero cuando el ultimo cigarro se vuelve a armar...
Amar ... quién hablo de amar?
Es que en la alborada el taciturno deja libre el desenfreno,
y una constelación espera inquieta a aquellas
abrumadas ilustraciones...
Es como lo que soy y somos tiene que ser,
pero yo no lo soy, improviso
y mis hojas en el otoño me recuerdan al viento golpeando,
a la briza del mar y a las olas en donde descomponía el pensar,
allá lejos donde solía descansar...
Es que algún día las horas se detendrán
y encontraré la melodía perfecta para la historia de mis oídos
para saber si es cierto un poco
y para volver a traspasar un poco de aire
al polvoriento latido de cristal...
Mañana

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