lunes, 29 de agosto de 2011

De noches congeladas

Podemos pretender que de la nada mis manos recuerdan tu calor. Desafortunados desencuentros ilustraron despedidas entre puertas, veamos. Palabras ingenuas, incompetentes y sinceras, estúpidas. Corrí entre sabanas a encontrarte en la frente, me paraba en un abrazo eterno, un segundo. En langidos tiempos mis pies arrastraban caminos, uno y dos era lo que forjaba en la compasión que me tenía mi propia soledad, hoy la desconocía, me desconocía. Eran cuentos y fábulas de mutilados personajes, unos se infectaban hasta explotar, todos eran presa de sus agravios, mentir era el pan. Jamás iba a comprender que dolor causaba el dejar las paredes que me tranquilizaban, mundos, basurales, el viento forjaba en mi pelo una enredadera, ya no quedaban miradas y las lagrimas me marchitaban el alma. Podríamos explicar el pretender?, buscábamos en  esos caminos de dispares continuaciones, que mi paso es lento y navegante, quizás un tanto delirante, pero es.
Podemos regirnos por protocolos que nos callan, podemos hacer que no escuchamos cuando vemos, podemos inspirarnos solamente de vez en cuando, cuando despiertas al llegar a un consenso con la almohada. Fallas y te disparan a contra luz, allí pierdes, no por elección, si no porque esos cuentos de animada niñez eran los que siempre te mintieron. Hoy podemos entender más de lo que hacemos, sin embargo, paramos a ser esclavos de la esclavitud de otros, se me revuelve el estomago. Y encuentro a aquel, sentado entre libros, desvariando como desde su esencia siempre fue, miro al mar. Ahora le creí, ahora le juré, solamente leí párrafos de tiempos, de voces, de contrastes marrones, en tiempos que perdí y marché.

(N)

sábado, 13 de agosto de 2011


De lo que pueden soltar mis palabras y de como te configuran los sueños… Instantes que ya estuvieron y que sin más jamás estarán. Fabriqué un abismo y de mis manos se amarraban tus ojos. Instantes imprecisos en el olor del tabaco y entre melodías tardías. Hoy la cabeza me suena , como aquella almohada que no me deja dormir, pues es que entre mareas te reconocí, te sentí, te abracé, te dibujé y fuiste parte de está improvisada forma parecida a una mujer. Hoy los barcos de otra se llevan el son de mis dedos, ya no hay cabida a la expresión, mis dedos ya cansados, te desarticulan y desapareces, y siempre no estuviste, siempre fuiste no mio y de los demás. Cuando camines, yo , después igual estaré, es posible estar al infinito de lo no exclusivo, es estar hoy o quizás en un no mañana, pues wait!
]Cuando no se puede dormir[
Nqlt

jueves, 11 de agosto de 2011

En aquellas horas que el tiempo se moldea en una transición interminable,
sollozos entre la bruma y el temblor del cuerpo después de la media noche.
Todo se vuelve y participan los recuerdos, jamás comprendemos,
jamás seguí la coherencia, pero si es, es que siempre sentí.

Es tiempo, es una falsa ilusión, es desincronizacion, jamás fue destino;
 no sé por qué temer, no sé por qué escapar.
Que todo se me hacia nada, como los pies volvían al camino.

Que  la verdad la reprimía y le oculté lo que pocos veían,
en un destiempo, quizás descubrió. Después, cómo saberlo.
Sentimientos de inocente veía pasar hoja tras hoja,
risas e incertidumbre de aquel original sentir,
pues era mucho más gracioso, pero verdadero.
Pues si no le creyó, ella tampoco se lo creía.
Y la vida, qué iba a entender de la vida, si solo es vivir.

Los pájaros suenan, solo sé que siento.