Las manos se destrozan tras los años,
ya el comienzo se hace corto y desvariado. Todo el sentido se descompone
como aquel que se acerca a un final.
Se repiten una y otra vez nefastas frases… Todo se puede pero nos inyectamos en la ignorancia de un encuentro desafortunado.
Apaciguar mares no es recomendable,
podemos morir.
Si, somos esclavos de los sueños, o del instinto quizás,
son solo secuencias en increíbles manifestaciones.
Todo nos separa y nos seguimos ahuyentado en repugnantes desconciertos.
Ni el más verde suspiro te puede pintar como ayer...
¿Podemos encontrar el vuelo,
si nos cortamos las alas,
podemos llegar donde explota el mar
o donde las sábanas nos envuelven la sien?.
¿Caminante dónde estarás?,
recorrerías mis desiertos para encontrarme clavada en el fin.
Podrías dejar, podrías insistir…
Temo,como desde cuando nací,
pues sé que mi enredadera se nutre al verte cerca... aquí están los signos que reclamó el recuerdo…
Comprenderíamos sin que nos dieran pautas,
es necesario cómo las olas al mar?...
Pues,
sin mas,
sabes muy bien que las mías son defectuosa.
La excusa vine después,
ya te encontré y el camino nos olvido.
Mis pies me llevan lejos, aunque a veces los quisiera controlar - de eso no hay duda jamás… - El pecho me desgarra y guerras me reclaman volver…
Es que al final… amar y dejar partir.
Todo se vuelve tan literal que me enredo hasta en mis horizontes que aún no llegarán. Seguiría como hidalgos caballeros jurándole amor a la vida… pero hoy no,
solo le temo a mi dejar de sentir,
hundiéndonos en una suerte de juicio,
perdido ya, por no jurarnos más,
congelado, allí donde jamás debimos llegar ¿Caminante, escucharás?
ya el comienzo se hace corto y desvariado. Todo el sentido se descompone
como aquel que se acerca a un final.
Se repiten una y otra vez nefastas frases… Todo se puede pero nos inyectamos en la ignorancia de un encuentro desafortunado.
Apaciguar mares no es recomendable,
podemos morir.
Si, somos esclavos de los sueños, o del instinto quizás,
son solo secuencias en increíbles manifestaciones.
Todo nos separa y nos seguimos ahuyentado en repugnantes desconciertos.
Ni el más verde suspiro te puede pintar como ayer...
¿Podemos encontrar el vuelo,
si nos cortamos las alas,
podemos llegar donde explota el mar
o donde las sábanas nos envuelven la sien?.
¿Caminante dónde estarás?,
recorrerías mis desiertos para encontrarme clavada en el fin.
Podrías dejar, podrías insistir…
Temo,como desde cuando nací,
pues sé que mi enredadera se nutre al verte cerca... aquí están los signos que reclamó el recuerdo…
Comprenderíamos sin que nos dieran pautas,
es necesario cómo las olas al mar?...
Pues,
sin mas,
sabes muy bien que las mías son defectuosa.
La excusa vine después,
ya te encontré y el camino nos olvido.
Mis pies me llevan lejos, aunque a veces los quisiera controlar - de eso no hay duda jamás… - El pecho me desgarra y guerras me reclaman volver…
Es que al final… amar y dejar partir.
Todo se vuelve tan literal que me enredo hasta en mis horizontes que aún no llegarán. Seguiría como hidalgos caballeros jurándole amor a la vida… pero hoy no,
solo le temo a mi dejar de sentir,
hundiéndonos en una suerte de juicio,
perdido ya, por no jurarnos más,
congelado, allí donde jamás debimos llegar ¿Caminante, escucharás?
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