lunes, 30 de agosto de 2010

Clementina


Un poco del silencio abundo en mis retornadas palabras...
Volvió al mismo paso aquel estado que me hace
saber que soy parte del mar!...

las huellas que pretendía plasmar,
como recuerdos fugaces de ahogadas voces,
me envuelven y tornan a necesidad el sentido de su melodía
y hay estoy... removiendo grano por grano mi sentir...
Esperé que permanecieran como aquel
árbol que me encontré en el sol...
pero sucumbieron bajo la suave violencia de aquel
silencio que destrozo tanto una vez, y que revienta
como estallido un desesperado que a mi temor conmueve...

Pensé y se me fugaron mil cosas...
un bajito compás me prometía que yo era real...
Me entumesí y el agua hundía mis pies...
corrí , pero no desesperé, porque en la mano llevaba
la clave de la vida y muerte y na reflexión más...
El arbolito lo encontré después...

Y todo parecía cambiar de colores cuando
me aventuré a recorrer la espuma que congelaba al Sol...
Si estaba siempre sobre mi...
pero era más fuerte el sentido del saber perder...
y hay estaba prometiendo al mar una botella y un papel...
y otra vez corrí, por si pudieras encontrarla alguna vez.

Y si estabas solo al otro lado del mundo y yo jamás me percate?
y si las cosas más lindas no las poseías tu ,
sino el lago que hay en el mar...
Espérame y resucitaré el alma ...







** Hoy me encontré un árbol debajo de los pies... en las manos llevaba al Sol... y mis pies... escapaba de las nubes del mar... Hoy Solo el Sol**




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